jueves, 12 de junio de 2008

Vegetal




La cubierta de mi cuerpo
amarillea
como paisajes de abriles

Pero he obrado tanta savia
que se disparan primaveras
desde mis tallos empinados

Y de saberte allí
donde encuentra sentido
mi pluma,
cobra ánimos mi árbol
aun en julio helado
porque se sabe verde y salvaje
en verano.

Son mis frescores de planta
Que no conocen de años.

domingo, 18 de mayo de 2008

APRENDER A ENCONTRAR...TE




COMO LLAMASTE A MI PUERTA,
ACUDÍ PRESUROSA.
Y EN EL UMBRAL ME BAÑASTE
DE BLANCOS HACES EN LLUVIA.
ME AMASTE UNA VEZ MÁS.
RECOBRARON MIS FIBRAS ESENCIALES,
SU CITA CON LA NOCHE.
Y AQUÍ ESTOY, DÁNDOME DE NUEVO.
EN EL CAMINO DE TU REFLEJO
POSARÉ MIS PIES DESCALZOS
HACIA TU CORAZÓN DE AGUA.
INTENTARÉ UN NUEVO VUELO,
VOY A ALCANZARTE.

CUANDO LOGRO ENTENDER
EL REGRESO DE TUS BESOS
COMIENZAN A SANAR MIS HUESOS.

lunes, 5 de mayo de 2008



Los ojos incendiados de los poetas en el espacio de una geografía con corazón caliente...


Mas, cuando me dolió el pecho de tanto amar tus palabras, supe que despertar sería, ya, casi imposible. Y un dulce temor se instaló para siempre en mis mañanas.

jueves, 3 de abril de 2008

Búsqueda sin respuesta

Desde abajo

Otra vez en el camino de tierras arenosas

en busca de entender ausencias y silencios

tan roto el saco de los sueños

que ni al árbol que me llueve

trepan mis atrevimientos.

Esperame.

Ya vuelvo.

...

Necesito una ilusión,
Un rojo vivo,
Un brillo,
Un haz.

Una tez,
Una piel,
Un nuevo latido,
Una ilusión necesito.

Del que busca...

Latir -aún sin beso-
Encantamiento en infinitivo (otra enumeración que pide ser escrita)


Extender el papel del cuerpo doblado.
Abrir los cordeles de los brazos que se hacen cada vez más largos, salen de la casa, son inmedibles, llegan a tu ventana y se enlazan a tus manos sin que sepas qué está sucediendo.
Suspender el cuerpo pesado, y sin verlos, saber que los pies se han borrado, que dieron permiso para flotar y subir tanto que puedo verte sin que conozcas dónde se esconde la mirada.
Bailar.
En el balanceo , desprenderse de todo raciocinio, lavarse de molestias carnales.
Y encontrarte en el acto simple de dibujar con giros la cadencia, abiertas de par en par, las hojas pentagramadas del alma.

Besar: Sigue sonando una flauta.
Latir: Sigue viviendo el que se anima y baila.